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Victoria Díez presente en México |
| Titular de un Centro de Derechos Humanos |
LEON, Guanajuato (Diciembre 2005).- Un patio rectangular al que se abren
todas las puertas de la casa, y una mesa redonda en la que hay lugar para
todos pudieran ser dos notas de identidad de la nueva sede del Centro de
Derechos Humanos Victoria Díez, insugurado el 5 de noviembre en la
ciudad mexicana de León.
“Este Centro anhela que mujeres y hombres que participan en él
lleguen a ser autónomos, con la necesaria comprensión de
sí mismos y conscientes de su valor como personas”, explicó
María de Jesús, una de las personas en el equipo, al dar
la bienvenida al acto.
Ante un variado grupo de personas, explicó que quienes trabajan
en el Centro se proponen formar sujetos “que incorporen a su vida
los Derechos Humanos y la vida en democracia, reconociendo la dignidad
del otro, la solidaridad, la participación y la organización”.
Se trata de formar personas “que sean sujetos de su propia historia,
lo que equivale a vivir historia compartida, tejida junto a otros y otras”.
A la cita habían acudido miembros de la Institución Teresiana
y variedad de los amigos y colaboradores que a lo largo de 20 años
de presencia en la zona han apoyado las distintas tareas realizadas en
el área conocida como el “Granero de México”,
por su bondadosa tierra y por las mujeres y hombres que con sus manos
y sudor proveen de alimento a muchos pueblos, incluso del exterior del
país.
Ana Maestre ha sido parte de los proyectos de la Institución Teresiana
en esta zona que conoce bien. Ella señala que a partir de la década
de los años 60, el sistema neoliberal inició una política
económica de descapitalización del campo, lo que dio lugar
a una carrera de exportación, no de granos sino de mano de obra,
llegando a ocupar el Estado de Guanajuato los primeros lugares de emigración
hacia los Estados Unidos de Norteamérica y a las grandes ciudades
del país.
En este contexto, dice, el Municipio de León se caracteriza “por
dar cobijo a muchas familias campesinas, mamás y papás que
buscan ofrecer mejores condiciones de vida a sus hijos e hijas, formándose
así un enorme anillo alrededor de la ciudad de colonias pobres”.
Son mujeres y hombres en busca de trabajo, de escuelas, “en una
palabra del pan de cada día”.
Durante dos décadas seis miembros de la Institución Teresiana
han trabajado con obreros, campesinos y maestros, sin embargo, en el año
2000 al constatar los cambios en las condiciones sociales, explica Maestre,
el grupo empieza a construir un sueño: “aliviar el sufrimiento
del pueblo, tener la mirada atenta en los rostros humanos que luchan,
pero que también miran al cielo y que encuentran las estrellas
y en ellas la esperanza”.
Es así como surge el Centro de Derechos Humanos Victoria Díez
en 2003, que se propone trabajar con mujeres de colonias suburbanas, con
maestras y maestros y con mujeres y hombres que se acerquen buscando el
servicio o buscando contribuir con esta tarea.
No es algo que surge de cero, ya que desde hace años Maestre venía
trabajando en la organización y funcionamiento de una cooperativa
de ahorro, la cual dio como resultado el apoyo inmediato a las carencias
cotidianas con las que se enfrentan las mujeres y sus familias.
El Centro retoma el trabajo y actualmente cuenta con cuatro grupos trabajando
el ahorro solidario en diferentes colonias. A través de la misma
organización tienen una tienda de abasto en cada grupo, con la
cual obtienen los productos básicos a menores precios que en el
mercado común.
Posteriormente se forma un grupo de maestras, con el propósito
de animar y de tener fundamentos teóricos y didácticos.
Para Maestre esto es un modo “de ir haciendo en las escuelas una
cultura de los Derechos Humanos, sobre todo con los jóvenes con
los cuales se trabaja, muchachos de secundaria y bachillerato”.
Ella considera que una actividad muy importante en el Centro es la atención
personal a mujeres que sufren algún tipo de violencia, a través
de la asesoría jurídica, “ya que estamos convencidas
que la persona y su crecimiento es lo más importante para ir construyendo
un mundo más justo y niños y niñas más felices
y con mayores posibilidades de desarrollo”.
Otras actividad más reciente, dice, es la formación y organización
de empresas sociales que se dedican a la producción y venta de
botanas nutritivas. Se cuenta con 3 locales en diferentes colonias con
un grupo en formación, que está en la etapa de implementación.
Las reuniones de formación, organización y asesoría
se llevaban a cabo en las mismas colonias y en una casa pequeña
de la Institución Teresiana, la cual era insuficiente para atender
de la mejor manera todas las actividades, por lo que era necesario contar
con instalaciones adecuadas que respondieran a las necesidades que está
requiriendo el Centro.
Maestre señala que “no fue nada fácil pensar o concebir
el local, pues la falta de recursos económicos era impedimento
primordial para concretizar el sueño”.
Pero con perseverancia “buscando y buscando; contando y contando
dineros”, se encontró con el apoyo último y definitivo
de la Institución Teresiana, de la ONG de Desarrollo, InteRed,
de la Unión Europea a través de un proyecto denominado LAZ
y de apoyo personal de mucha gente.
Y llegó el día de la inauguración. El espacio se
vio engalanado para el acto y a quienes acudía les daba la bienvenida
la sonrisa de la jóven mártir Victoria Díez, cuya
imagen preside la zona de entrada.
Marisa Bengoa, Delegada de la Institución Teresiana en Mexico dirigió
unas palabras de ánimo y buenos augurios y el Centro se iluminó
con la llegada de Amparito San Juan, junto con Carmen Cuesta son pioneras
de la presencia de la Institución en México en el año
1950.
“Unir el pasado con el presente nos da un sello de garantía
y continuidad” dijo Maestre.
Ma. Angeles López presentó a las organizaciones colaboradoras
de León, del Estado, y del Distrito Federal, amigas y amigos, familiares,
amistades, colaboradores, y un grupo numeroso de las señoras de
las diferentes colonias con las que trabaja el equipo.
“Todos y todas gente entrañable y querida que nos acompañan”,
dijo,”no solamente hoy sino en muchos momentos de nuestro trabajo
y con los que formamos redes que nos fortalecen”.
INFO-IT
Con información y fotos de ANA MAESTRE
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Actualizado: 02/12/2005 |
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