
Joaquim Toda enciende su candela del cirio pascual. |

La lectura del Génesis, Albert Esteve. La música: Anna
Eguia, Mercè Tous y Carmen María Prieto. |

Virtudes Moreno, Xon Cervelló y Neritza Pinillos, en una de
las estaciones del Via Crucis. |

Joan Lluís Playá, salesiano, Joaquim Toda, Meritxell
Toda, Marcel Sandé y Ferran. |

Símbolo pascual de nueva vida en las ramas podadas |

Crist ha ressuscitat! Cantando y danzando en la alegría de
la resurrección |
 El
'reinómetro', un color para cada medición |
BARCELONA (Abril 2007).- El lema Pasión por el Reino
ha sido la motivación e hilo conductor para vivir la Semana Santa
y la Pascua este año, para las más de 70 personas que han
participado, en distintos niveles, de la experiencia que se ha ofrecido
desde Centre Passatge, un centro de animación socioeducativa
y cultural que lleva la Institución Teresiana en Barcelona.
Durante más de veintitantos años esta comunidad se ha reunido
para vivir y renovarse en el camino durante estos días señalados.
Valiéndose de lo que han llamado un reinómetro
los participantes han “medido” la temperatura de su Pasión
por el Reino de Dios. Lo han hecho midiendo indicadores de la pasión
de Jesús por el Reino, los indicadores de la pasión, del
dolor del mundo y, finalmente, los indicadores del propio apasionamiento,
entusiasmo e ímpetu por este Reino de vida que “nos lanza
hacia delante, conscientes que venimos de Dios y a Él volvemos”.
Como muestra de la experiencia tan intensa que se vivió en esos
tres días, comparten la síntesis de su reinómetro,
fruto de un intercambio intergeneracional e intercultural, unidos por
el mismo objetivo:
SÍNTESIS DEL 'REINÓMETRO'
La Pasión de Jesús por
el Reino
Consciente de que venía de Dios y a Dios volvía...
• Jesús se muestra servidor nuestro por Amor: se levanta,
se pone a los pies.
• Incluye a todo el mundo, hace signos, explica, muestra y demuestra
que la única regla es el Amor entre nosotros.
• Jesús muestra que la humildad es signo de grandeza y proximidad
con Dios. Respeta las cosas sagradas como el templo, así como
las personas.
• Jesús se nos revela como un hombre apasionado, anheloso
y que conoce el nombre de sus amigos. ¡Cómo desea contagiarnos!
• El Reino no es para pusilánimes, Jesús se revela
apasionado de la transparencia, de la confrontación pacífica
pero sin dobles caras.
• Y el Padre está siempre detrás, nada es si no es
en el Padre. Nada se puede hacer si no es en la oración.
La pasión del mundo
• La verdad, la paz y la solidaridad son las expresiones concretas
de nuestra pasión por el mundo.
• Este mundo que sufre con la emigración como un signo
evidente del sufrimiento del mundo, en tantos lugares y a tal extremo
que provoca éxodos masivos, aun cuando se encuentre con una acogida
muy desconsiderada e insolidaria.
• Nuestro orden socio-político no está a la altura
de las circunstancias.
Las personas crucificadas todavía hoy son: ancianos, niños
hambrientos y abandonados de todo el mundo; los más débiles,
los que más reciben y sufren.
• La explotación y abuso sobre niños y mujeres es
un escándalo sin nombre, así como la soledad de los “aparcados”
debido a sus limitaciones.
• El hambre, la guerra, el terrorismo, la violencia. La violencia
familiar, la que se ejerce en el que es diferente.
• Y nosotros, no hacemos más que querer y tener. Nos abriga
la indiferencia, porque nos estamos acostumbrando al dolor del mundo,
y descargamos esta responsabilidad en los demás.
Nuestra pasión
• Nuestro reto, nuestro apasionamiento
por el Reino de Dios tiene sus ejemplos en personas como María,
FIAT continuado, José de Arimatea, Nicodemo, el buen ladrón,
el Cireneo, María Magdalena, Juan ...
• Todo acto humano bueno es anuncio del Reino.
• Nuestra pasión pasa por la solidaridad, preocuparse por
hacer el bien y amar; aceptar y compartir y tomar partido por los más
necesitados.
• Mirar el mundo, mirar al Crucificado, sentirse lleno de fuerza
por la lucha por la justicia y la paz, el silencio de la oración
que nos ilumina para la profecía... Todo esto nos es empuje para
echar adelante los proyectos en que estamos implicados.
• Con los ojos fijos en “el que traspasaron”, de forma
que su presencia nos acompañe siempre, incluso fuera de la “tienda”.
Sin miedo, sin escondernos de los que nos pueden amenazar.
Seguir a Jesús con entrega total nos exige la búsqueda
comunitaria de la ‘verdad’, con una actitud abierta y acogedora
en defensa de la igualdad y de la justicia.
• Aceptar la Cruz, por cruda que sea, y ofrecerla a Cristo, así
hacemos anuncio de Jesucristo con esperanza, siendo más profetas
y menos pastores.
• Conscientes del grito de la soledad, del dolor y de nuestras
contradicciones con las tendencias encontradas de nuestro corazón.
Jesús nos provoca, nos inquieta y nos regala la libertad. Con
Él ni caemos en el desaliento, ni le tenemos miedo al compromiso,
ni nos adormecemos en la comodidad del bienestar. Sólo Dios puede
consolar en Getsemaní.
• En la oración continua, como Santa Teresa, nos acercamos
con afecto a Jesús, y con timidez secamos su sudor de sangre.
En silencio de Dios que se llena de vida, que se arraiga y hace nacer
plenitud, serenidad, acogida, creación. Silencio lleno de Dios.
• Dios siempre está, por esto cada día, cada semana
podemos reconocer cuál ha sido el paso de Dios por nuestra vida
y también reconocemos qué espera Él de cada uno
de nosotros.
• Cada cual tiene una vida por vivir y la reconocemos con el trato
con los demás, viendo a la persona individual, única y
capaz de ser transformada.
• Jesús vive, y en Él encontramos el aliento para
morir a la incoherencia, levantarnos a cada caída y resucitar
día a día.
Con Alejandra Pizarnik repetimos: quiero dejar caer, dejarme doler
la vida... pulverizarme los ojos, las manos... con los crucificados
que valen menos que la bala, el desamparo que los mata.
Renovamos con Jesús el compromiso por la
construcción del Reino y con miedo, con angustia, con el alma temblando
ante la aventura, volvemos a decir sí.
Texto: ANNA DE GUIA
Fotos : Equipo Passatge
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