| MÁS INFORMACIÓN |
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Etapas hacia la III Asamblea Europea •
Inmaculada González sobre su trabajo ecuménico |
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Mercedes Sanz de Garnica dcha., entrega el cirio a Vicenta Ferrer para
el Centro Ecuménico de Valencia |

Participantes en la Vigilia de Pentecostés |

Inmaculada González izq., con M. José Delgado |

José A. Dávila García de la Comunidad Mozárabe
de Toledo |

Rogelio Sáenz Carbó, archimandrita de la Iglesia Ortodoxa Griega,
durante el encuentro de Pentecostés |

En el cartel, el lema de la III Asamblea Europea |

Rufina Cárdenas y Manoli Aguilera con el coro |
| PARTICIPARON EN
LA VIGILIA |
| Representantes de la
Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa Griega, Iglesia Ortodoxa Rumana,
la Iglesia Evangélica Española, la Iglesia Española
Reformada Episcopal (IERE). Representantes de los Centros Ecuménicos
de Madrid, Salamanca y Barcelona, de los movimientos Fraternidad Ecuménica
Interconfesional (IEF), Justicia y Paz, Misioneras de la Unidad, Comunidad
Tierra de Encuentro, Movimiento Focolari, Comunidad Pueblo de Dios,
Comunidad Ultreya y Suseia, Grupo Musical Al-Haraca de la Institución
Teresiana, ONG Familia Franciscana Internacional, y la Parroquia de
Santa Teresa y San José (OCD). |
MADRID (Junio, 2007).- El templo se iba llenando de luz mientras todos
cantaban con insistencia: brillará, brillará de lo alto…
la luz de la unidad.
Entraban en el templo con pequeños cirios encendidos, y repetían
el deseo del corazón:
La luz de Cristo ilumina a todos, de cualquier raza, de cualquier
color, hermano, hermana de todos los credos, somos el pueblo que Él
reunió.
La canción la había compuesto el grupo musical Al-Haraca,
de la Institución Teresiana, para este momento
y será enviada para formar parte de la III Asamblea Ecumenica Europea
(EEA3). La cantaban unas 300 personas que habían acudido a una
Vigilia de Pentecostés, el sábado 26 de mayo, en la Iglesia
Evangélica Española de la Calle Calatrava de Madrid.
Allí, cristianos de distintas confesiones fueron invitados a iniciar
un “camino de luz” en oración y acción. Y a
recorrer el sendero “difícil y comprometido”…
hacia la unidad de los cristianos, y hacia el próximo Pentecostés
de 2008.
“Buscamos abrir un sendero, establecer puentes de fraternidad entre
todos los cristianos, fraguando desde esta esperanza una propuesta concreta
que hoy iniciamos en Madrid”, dijeron.
Este gesto concreto forma parte del proceso de preparación hacia
la III Asamblea (EEA3) que se celebrará en Sibiu, Rumanía
del 4 al 9 de septiembre y en la que participarán unos 2.500 representantes
de toda Europa.
“La luz de Cristo ilumina a todos: Esperanza de renovación
y unidad en Europa” es el lema de ese encuentro europeo y ha
sido también el que ha ‘iluminado’ todo el proceso
de preparación vivido en cuatro etapas, desde enero de 2006.
“Como cristianos de España, nosotros hemos querido también
unirnos a este proceso con este encuentro de reflexión y oración”,
dijo la Presidenta de la Asociación Ecuménica Internacional
(IEF) en España, Inmaculada González Villa, al presentar
el encuentro que se inició a las 17:30 horas. Habían acudido
junto a grupos de cristianos, representantes de la Iglesia Anglicana,
la Iglesia Evangélica, la Iglesia Española Reformada Episcopal,
Iglesia Católica, Iglesia Ortodoxa Griega e Iglesia Rumana.
“En esta tarde queremos sentirnos todos unidos en esta peregrinación,
sin muros ni fronteras, con todos los creyentes de nuestro continente
y de todo el mundo”, dijo González.
Después del saludo, el sacerdote rumano Teófilo Moldován
habló de la ciudad de Sibiu en donde tendrá lugar la EEA3
y el sacerdote Fernando Rodríguez Garrapuco, Director del Centro
Ecuménico de Salamanca presentó los objetivos de la III
Asamblea.
El Pastor Alfredo Abad, de la Iglesia evangélica, anfitriona del
encuentro, presentó los seis talleres, con los temas previstos
para Sibiu, que se trabajarían en grupos y cuyos aportes se enviarían
a la III Asamblea con los delegados de España.
En el proceso preparatorio europeo han cristalizado nueve temas y además
de relacionarlos con la Carta Ecuménica y la guía de estudio
de la EEA3, se ha establecido un proceso para desarrollar estos temas
a través de la reflexión, la discusión y el compartir
en todas las etapas hacia la reunión en Sibiu. Para el trabajo
del encuentro en Madrid se eligieron seis de ellos: Unidad
entre los cristianos, Migración, Justicia y Paz, Salvaguarda de
la Creación, Diálogo interreligioso, El Arte de la Unidad.
La reflexión de los grupos, el día 26 de mayo, sobre estos
temas, fue incorporada a la vigilia de oración momentos más
tarde, que se inició evocando el texto de Pentecostés.
“A nosotros nos llega hoy la hora de ser testigos”, dijo González
que llevó la coordinación de la vigilia de oración.
“El Espíritu interpela de nuevo a nuestras Iglesias y a cada
uno de nosotros, y nos pide nuevas respuestas y nuevos modos de relación
y de diálogo en el actual contexto mundial y europeo”, añadió.
En sus palabras expresó la necesidad de mayor capacidad de compromiso
“entre las iglesias y con los sectores sociales, creyentes y no creyentes,
para hacer frente al fenómeno de la inmigración, de la salvaguarda
de la creación, de la justicia y la paz ante los nuevos sujetos
emergentes de nuestras sociedad, sumidos muchas veces, en la precariedad
y la exclusión”.
Dijo sentir la urgencia por “el servicio de la reconciliación
y de la unidad para sanar las heridas de la historia y restaurar la unidad
entre las iglesias y los pueblos”. Recalcando que el punto culminante
del encuentro era la ‘vigilia de oración’, afirmó
que “sí, en esta tarde algo significamos reunidos aquí, al
Espíritu lo debemos”.
Invocaron al Espíritu y se inició una procesión-danza
de la luz. El Archimandrita ortodoxo griego, P. Rogelio Sáenz Carbó
llevaba el Cirio Pascual y le seguían seis personas con cirios
de colores más pequeños. Son los símbolos de luz
que convocarán a lo largo del año los actos ecuménicos
y plegarias. Estos han sido enviados a los centros ecuménicos de
Madrid, Salamanca, Barcelona, Valencia y Málaga. Uno de ellos será
llevado a la Républica Checa para el Congreso de la Asociación
Ecuménica Internacional de este verano.
El trabajo realizado fue presentado a todos y las conclusiones se usaron
como parte de las peticiones en el acto litúrgico.
La velada continuó con plegaria sobre las realidades del mundo,
las conclusiones de los ‘foros’, y con acciones de gracias,
testimonios y canciones. Después se inició el rito de la
luz en el que se iban prendiendo las velas y la luz se iba extendiendo,
mientras se escuchaba la misma canción: “brillará,
brillará, brillará… La vida nueva en la comunidad".
Texto, ARACELI CANTERO
Fotos, Inmaculada González
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