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Linares vio nacer y crecer a San Pedro Poveda
En 1874, año en que nació Pedro Poveda Castroverde,
Linares era un núcleo urbano importante, porque estaban en plena
explotación las minas de plomo, que incluso atraían a emigrantes
para trabajar en ellas y vivir en condiciones muy duras. También
hubo quien acumuló grandes fortunas. Llena de contrastes, esta
ciudad era también un muestrario de los distintos partidos políticos
y tendencias culturales que se estaban dibujando o debatiendo en España.
La familia Poveda pertenecía, en cierto sentido, a una clase media culta, sensible a los problemas sociales, y con amigos entre los pobres y entre los ricos. Don José era químico de una Sociedad minera y la madre se ocupaba de la numerosa familia, con cinco hijos varones.
Dos semanas después de su nombramiento como concejal de la ciudad, el 3 de diciembre de 1874, nace el primer hijo de Don José Poveda Montes y doña María Linarejos Castroverde, en la casa número 3 de la plaza del Bermejal. Toda la familia, particularmente los Castroverde, celebran el evento. Doña Ana María, hermana del abuelo materno, deja su casa para atender a la joven madre. Sin hijos ella, y con cincuenta y seis años cumplidos, acoge al niño como si fuera su nieto. Apenas venido al mundo Doña Ana María, lo presenta a la Virgen. Ante el cuadro de la Inmaculada que preside el oratorio de la casa, ruega Doña Ana a Dios que el niño sea buen cristiano o que se lo lleve de esta vida. Es Pedro Poveda quien, al narrar la Historia de un cuadro, ofrece el dato:
"Cuenta
mi madre que ( ... ) cuando Nuestro Señor me trajo al mundo, una
mujer santa, aunque no está canonizada, Doña Ana María
Castroverde, viuda de Gómez, hermana de mi abuelo materno,
me cogió en sus brazos tan pronto como nací, y me presentó
a la imagen de la Inmaculada a quien me ofrecía para que me bendijera
y para pedirle que, si no había de ser buen cristiano, me quitara
la vida antes de ver la luz".
Ambos esposos se comprometen de buen grado a la educación cristiana del niño.
Pedro Poveda es llevado al bautizo por otra mujer de la familia, Doña María de la Cabeza Gómez, casada con Don José Poveda Montes (mayor) primo hermano del padre de Pedro Poveda. Era un joven veterinario, hacendado y ardiente patriota y político, y será muy en breve el jefe del partido republicano demócrata progresista de Linares, hasta su muerte. De este matrimonio nacen cinco hijos, a los que su madre enseña cristiana educación, y a los que su padre llevará a instruirse a Madrid, al colegio de la Institución Libre de Enseñanza.
Es su esposa Doña María de la Cabeza quien ‘saca de pila’ en la Iglesia de Santa María, al primer hijo de sus primos, Linarejos y José Poveda, el 10 de diciembre de 1874, a los siete días de nacido.
Lo bautiza el sacerdote Don Antonio Montes. Le impone los nombres de Pedro, como sus dos abuelos, José, Luis y Francisco Javier.
El 5 de abril de 1874, en la parroquia de Santa María, imparte el Obispo de Jaén Don Antolín Monescillo la confirmación a los niños de Linares. Esta vez son sus padres quienes llevan a Pedro Poveda, niño de tres meses, para recibir el sacramento. Padrino de esta confirmación es el juez municipal de la ciudad, Don Martín Arboledas.
El joven Pedro, que vivió su infancia en el amplio ambiente familiar,
donde se integraban bien los abuelos, tíos, primos, etc., manifestó
pronto gran atracción por el sacerdocio. Él mismo cuenta
los vestidos y ornamentos que cariñosamente le hacían las
tías para celebrar Misa. Sin embargo el padre no accedió
inmediatamente a que cumpliera su deseo, porque prefería que consolidara
bien esa vocación. Al fin tras la prolongada insistencia, le autorizó
a que ingresara en el Seminario de Jaén, cuando contaba quince
años de edad, con la condición de que concluyera a la vez
los estudios de Bachillerato. Así lo hizo y obtuvo este título
en 1893. Comenzar a prepararse para ser sacerdote "fue la mayor
alegría que pudieron darme. Yo soñaba con el Seminario...
la vida haciendo planes", escribía después. En
éstos de seminarista se esmeró en cumplir con sus
obligaciones y en la caridad con los pobres.
Las dificultades económicas de la familia, por la prolongada enfermedad reumática del padre, le obligaron a solicitar una beca, que le fue concedida por el nuevo Obispo de la diócesis en el Seminario de Guadix (Granada), donde se trasladó en 1984.
Años más tarde, cuando era canónigo en el Santuario
de Covadonga, Poveda se dirige a Linares, el 10 de marzo de 1912,
donde con la ayuda de su prima Antonia López Arista, quiere abrir
una segunda Academia de Santa Teresa. Encarnación González
habla de ello en un artículo publicado en El Boletín del
Instituto de Estudios Giennenses Nº 172, en 1999 y señala que “"el
14 de abril de 1912 la Academia abre una 'Escuela Teresiana' para dar
catequesis dominical a los niños pobres, en medio del debate nacional
sobre el catecismo en las escuelas. La Academia de Linares brillará
en el terreno intelectual y feminista".
Datos: Encarnación González: Pedro Poveda: Una vida desde Dios para nosotros.
Flavia Paz Velázquez: Raíces Linarenses (Cuadernos Biográficos Pedro Poveda)
Actualizado: 15/03/2007 |
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