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90º aniversario. Let´s go Castroverde

AA primeras promociones

SANTANDER, España. 
Al cumplirse el 90º aniversario, “Let´s go Castroverde”, ha sido la expresión de celebración en el colegio Castroverde de la Institución Teresiana en Santander, España. 

Lema 90aniversarioEl Centro de Educación Castroverde ha celebrado los 90 años desde su apertura y de presencia de la Institución Teresiana en Santander. Este aniversario ha sido para la comunidad educativa una oportunidad de crecer en identidad y gratitud por la dedicación de tantos docentes a la formación de miles de alumnos y la confianza que tantas familias depositaron y siguen poniendo en este proyecto querido por San Pedro Poveda desde el origen mismo de la Institución. 

Era julio de 1911 cuando “con instrucciones de D. Pedro – escribieron los dos maestros asturianos Huertas y Palacios- salimos para Santander y Bilbao para realizar gestiones con los maestros de ambas localidades a fin de empezar a establecer Centros Pedagógicos […] Sin dinero, sin medio alguno, nos lanzamos a la empresa…”.  

No fue posible en aquel momento pero Poveda, tan amigo de proyectar, continuó haciendo intentos en 1917 y de nuevo en 1919. En aquel año escribió: “recuerdo siempre con cariño la posible Academia de Santander […] crece mi deseo de llevar teresianas a Santander, pues quienes conocen bien aquella población y saben lo que es la Obra Teresiana, me animan para que funde allí cuando pueda ser. ¡Quién sabe si pasado tiempo veré realizadas mis aspiraciones!”.

Hoy el Castroverde imparte enseñanzas desde los 2 años hasta Bachillerato y, a partir del próximo curso, también será el primer Centro Concertado de Santander en ofrecer el Bachillerato Dual Internacional.

Let’s Go, en camino con una palabra de ánimo

Al iniciar este curso escolar, el Claustro de profesores acordó tener un lema que impulsase en las propuestas a los estudiantes para celebrar “el cumpleaños del cole”. 90, Let’s go Castroverde! ha sido la expresión de ánimo y agradecimiento que ha acompañado desde septiembre. Según la edad de los alumnos, hubo tarta de cumpleaños, un concurso y una gymkana, organizada por chicas y chicos de Secundaria a partir de un trabajo de investigación. Este proyecto estuvo dirigido por una profesora con una larga presencia en el Centro, 45 años en total, primero como alumna y después como docente. 

La Comunidad Educativa y la Unidad Asociativa de la Institución Teresiana de Santander se dieron cita, el 26 de octubre en la Iglesia Catedral, para celebrar con una eucaristía de acción de gracias el inicio del curso y la apertura y primera eucaristía de la Academia Teresiana en octubre de 1926. Era también una ocasión de presentación ante el nuevo Obispo, D. Manuel Sánchez Monge, quien también estuvo presente el 31 de mayo en la oración de Pentecostés que, seguida de una chocolatada, ya es tradición en el Centro.  

En esta cercanía a la Iglesia local se ha tenido muy presente la excelente y favorable acogida que tuvo la Institución hace 90 años por parte del Obispo Don Juan Plaza y García cuando le presentaron el proyecto de la fundación: “será una gran obra para mi diócesis”, dijo a las teresianas que le hablaron de la misión de aquella Obra joven.

Los Antiguos Alumnos queremos agradecer

El último acto de este curso lleno de celebraciones ha sido el pasado 10 de junio en que se encontramos más de 300 antiguos alumnos (nacidos entre 1928 y 1998), profesores y personal del Centro. Fue un acto sencillo en el que se recogió, a través de cinco voces de antiguas alumnas y una muestra fotográfica, el sello que la formación teresiana había dejado.  

Tobías Lobera, como nuevo profesor del Centro y último antiguo alumno contratado, fue dando paso a cada una de las intervenciones y animó a los presentes a identificarse a mano alzada por décadas, como personal del Centro, como padres, madres… o abuelos de alumnos. Hubo tiempo también para evocar el primer día de cole de cada uno: quién nos despidió en casa y quién nos dio la bienvenida en el aula, quiénes fueron nuestros primeros amigos…y compartir algo de todo esto en un breve cuchicheo entre distintas promociones. Se respiraba la alegría del “profundo y agradable sabor de ‘volver de nuevo a casa’” después de tantos años, de renocerse unas promociones a otras con unas comunes señas de identidad.

Nos identificamos por décadas

María Ruiz Dávila, directora Titular, presentó brevemente los inicios de la historia del Colegio, a partir de los estudios realizados por Carmen Goñi y Merche Blanchard con la colaboración del Archivo Histórico. Este Centro, que se inició como Academia Internado Femenino Santa Teresa cambió su nombre a Centro de Educación Castroverde en 1974, en homenaje a San Pedro Poveda en el Centenario de su nacimiento. 

Charo González Pérez, compartió sus recuerdos al llegar a la Academia en 1939, “después de haber sufrido los traumáticos efectos que una guerra civil deja en el recuerdo de una niña de 11 años que, como muchas otras compañeras, había perdido a golpe de bombardeo y refugio antiaéreo su inocencia, alegría y bienestar”. “Quiero reconocer la trascendencia que ha tenido para mí haber sido alumna de este maravilloso colegio. Mi paso por la Institución Teresiana ha marcado de forma crucial el devenir de mi vida y la vocación educativa y artística que desde joven se manifestó e inoculó en sus aulas”. “Todo ello me hace sentirme feliz y agradecida por haber tenido la inmensa suerte de pertenecer a esta gran familia de gente de buena fe, que ha recibido una excelente y seria preparación, y una sólida educación en valores humanos inspirados en el Evangelio y en la doctrina de la Iglesia Católica”.

Charo González Pérez AA años 30

Lucía Garma Llaneza, directora pedagógica de Primaria, en nombre de la directora del Centro, Isabel Fernández Arce, que por motivos familiares no pudo estar presente, recordó “la responsabilidad que tiene hoy la Red de Centros Educativos IT: hacer posible la misión de la Institución Teresiana allí donde está presente, a través de cuantos colaboradores estén dispuestos a continuar la Idea Buena del Padre Poveda.

Esto supone poner en juego un estilo pedagógico que exige estar a la altura de sus raíces, donde la innovación es una marca innegociable. Y el compromiso con los alumnos en la búsqueda de su realización personal una necesidad, así como la búsqueda de la mejora social, a través de la construcción de un mundo más justo”. Reconoció también la labor del profesorado vocacionado: “cuando nuestros padres eligieron este Centro, tendrían distintas motivaciones para ello, pero la coincidencia común de todos es que confiaron los ‘tesoros de su hogar’, al cuidado de profesores que inspiraban confianza por su solvencia y humanidad, por su generosa entrega a una vocación educadora. Educadores con verdadero carisma que hacían de su labor un auténtico testimonio. Representaban un modo de hacer entregado, un acompañamiento vigilante, frente a las más variadas dificultades”. “Toda la innovación, las metodologías, los planes y programas, serían algo incompleto, si no tienen su foco en acompañar ‘proyectos de vida en crecimiento desde el humanismo cristiano’. El vértigo que esta convicción produce, genera un compromiso de íntima responsabilidad”.

Aurora Martínez, presidenta de la Asociación de Antiguos Alumnos, animó a reforzar la asociación.

Blanca ArceBlanca Arce González, actual profesora en el Instituto Veritas, habló de la experiencia fundante y tesoro que para ella ha sido su paso por el Centro. “Aquí, desde la cotidianidad más sencilla, y entre clases, patios y pasillos aprendí a ser, con toda la hondura que encierra formarse, mirar la realidad, preguntarse por las cosas del mundo, buscar el sentido… aquí, aprendí el valor del esfuerzo y de la libertad; El conjunto de profesores, profesoras, compañeros y teresianas me enseñaron a tener una mirada más solidaria y una vida más responsable. Responsabilidad que he ido entendiendo que solo se hace vida cuando es para otros”. 

Compartió brevemente su paso por el proyecto socioeducativo “Xajanaj Kahalepana” (“Saliendo juntos adelante”) de Guatemala y nos recordó la petición de Poveda a los profesores: “vuestro primer cuidado será poner a Dios en el corazón de los alumnas (…) La expansión, el desarrollo de todo el ser de vuestras alumnas será ordenado, armónico y completo si Dios vive en sus corazones".

Antes de concluir con la Rumba a Poveda, un grupo de alumnas de la Promoción 2016, entregó rosas blancas y amarillas a las alumnas de más edad presentes, como homenaje a aquellas “mujeres valientes” que de la mano de María Díaz Jiménez, María Millán, Rafaela Carvajal, primeras directoras de la Academia, nos dieron la posibilidad de formarnos, ante todo, como "buenaspersoas".

Vídeo “Queremos formar parte de ellos”

Compartimos interpromociones

T. Cañizo, P. García, M. Espallargas, A. Martínez, M. Ruiz, E. Seoane, M. Sierra, B. Viadero y J. Viadero

Medios

https://youtu.be/h67K6HXAzYQ
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