Miércoles, 21 Marzo 2018 00:00

Jóvenes en la reunión pre-sinodal: Queremos una Iglesia más horizontal y transparente

ROMA, Italia.
En el segundo día de reunión pre-sinodal, 20 de marzo, Clara Colmenero, Acit Joven, España, comparte su síntesis de los temas abordados.

A lo largo de la jornada los más de trescientos chicas y chicos reunidos en grupos han debatido sobre dos conjuntos temáticos que podrían resumirse en: “Jóvenes y la fe” y “Acción pastoral de la Iglesia”.

Clara señala algunos aspectos significativos de lo dialogado: Es muy común escuchar entre nosotros jóvenes, “creo en Jesús, pero no creo en la Iglesia”. Por ello hemos concluido que hay que trasladar el evangelio al día a día, sobre todo para poder entenderlo. También hemos dicho que el mundo no presenta el amor de Jesús y que tenemos miedo de hablar de Jesús, para no parecer "que no somos políticamente correctos".

Al referirnos a la vocación, hemos subrayado que en la Iglesia no se considera igual la vocación laical que la religiosa o sacerdotal, no se la valora. Y no siempre se la prepara, por ejemplo hacia el matrimonio.

Sobre el acompañamiento

Hemos destacado la importancia de que se nos acompañe, lo que hoy se conoce como coaching. Sobre todo es importante sentir el acompañamiento después de los Sacramentos, por ejemplo después de la primera Comunión. Y en particular en la Universidad.

Se necesita gente comprometida que acompañe. Y que lo haga en reciprocidad con la comunidad; que ésta sea capaz de acompañar. Para que no ocurra como en muchas parroquias en las que un sacerdote lleva todo y cuando se va todo se hunde.

Consideramos que el acompañante debe ser una persona equilibrada y ser estable mentalmente, que tenga raíces. Que no nos diga lo que tenemos que hacer… sino que haga que nos cuestionemos. Que no nos de todo servido, pero que tampoco pase de nosotros.

Queremos una Iglesia horizontal y transparente

A veces no se ve el compromiso de los jóvenes. No se nos toma en serio porque se cree que no nos vamos a comprometer. Buscamos la maternidad y la paternidad de la Iglesia, que nos acoja como nuestros padres y madres, sin juzgarnos.

Se ha destacado el papel de los laicos, particularmente de la mujer laica. Sentimos que no estamos consideradas como una verdadera vocación y necesitamos que se nos tome en cuenta. Queremos una Iglesia plana (horizontal) y transparente, no jerárquica.

Queremos una iglesia que no sea aburrida y para ello es necesario cambiar la manera de transmitir el evangelio. No podemos perder el norte por las modas y por esta sociedad gaseosa, pero es necesario adaptarnos a las formas de decirlo. Necesitamos un evangelio que nos ayude en la vida diaria.

Esta iglesia en la que soñamos nace desde dentro. Los jóvenes necesitamos más protagonismo. Que se nos tome en serio y que tengamos más compromiso. Que los sacerdotes apuesten por nosotros.

Se ha subrayado además, que no haya envidia o competición entre los Movimientos, que nos mostremos como una Iglesia unida. Que los Movimientos no estén separados de las parroquias. Es verdad, a veces tenemos cierta competitividad y al final todos somos iglesia.

Queremos una iglesia que no juzgue y que no categorice. Busquemos acercarnos a la gente.

Necesitamos un salto a la acción

El Papa nos ha exhortado a participar, a no quedarnos en la superficie. Respecto de la política, una chica de Guatemala compartió que en su país, ante una campaña electoral, sectores de la Iglesia incitaron a no votar, porque entre los candidatos había políticos corruptos. El ganador de las elecciones mostró una foto de un obispo votando. Esto generó confusión. Necesitamos coherencia, referentes.

En el mundo, en general, se necesita nuevos lideres, capaces de dar ejemplo, que sean buenas personas. Los jóvenes tenemos que dar el salto a la acción y no permanecer en silencio.

Un chico propuso que la iglesia debería enseñarnos a actuar en política. Sin embargo, mi pensamiento ha sido que lo que tienen que enseñarnos son valores y capacidad de actuar en la sociedad como ciudadanos. En España, al menos, cuando sectores de la Iglesia se han involucrado en política han hecho mucho daño. Eso genera rechazo en mucha gente y nos involucra a todos los cristianos. Pienso que sería mejor participar en acciones sociales, que la iglesia no se excluya de lo social, que se integre, que se nos vea participando (por ejemplo en marchas como las organizadas por el 8 de marzo), que se dialogue con la comunidad. Que nos hagan pensar, que no nos den todo masticado. Que en los temas controvertidos nos hagan pensar.

También se ha dicho que debemos dejar de escondernos. ya que la publicidad contra la iglesia suele ser negativa (casos de pederastia, etc). Yo dije que hay muchas experiencias positivas, y que no tengamos una falsa humildad, sino que demos testimonio de que lo que hacemos, lo hacemos porque seguimos a Jesús, y que eso nos hace felices.
Yo creo que el cristiano no se tiene que presentar como, “hola soy cristiano”, si no “soy persona” y cuando se vea que no juzgamos, presentarnos como cristianos.

¡Gracias Clara por compartir tus impresiones y tu pensamiento! Nos permite sentir con vosotros y vosotras, y de alguna manera acompañar la experiencia. 

Descripción de los temas abordados por los grupos según la orgnanización, en la web Synod2018

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