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Jueves, 10 Enero 2019 17:23

Peregrinación de confianza, encuentro europeo de Taizé

Catedral de la Almudena Catedral de la Almudena

MADRID, España

Más de trece mil jóvenes han participado en el Encuentro Europeo organizado por la Comunidad de Taizé en colaboración con la Archidiócesis de Madrid. La IT se ha unido al evento.

IFEMAPanoramicaEl 28 de diciembre, 240 autobuses trasladaban a Madrid a más de 13.000 jóvenes procedentes de más de 25 países de Europa y del resto de continentes. Acudían al 41 Encuentro europeo de jóvenes organizado por la Comunidad de Taizé en respuesta a la invitación que hizo D. Carlos Osoro, arzobispo de Madrid. Junto a la Comunidad de Taizé, han colaborado en la preparación la Delegación de la Juventud de Madrid, unas 150 parroquias de la diócesis y un número importante de comunidades cristianas, entre ellas la Institución Teresiana.

La Comunidad de Taizé realiza, entre Navidad y Año Nuevo, un encuentro de jóvenes en una ciudad europea, en el marco de la llamada Peregrinación de la confianza a través de la Tierra que inició hace más de 40 años el hermano Roger, fundador de Taizé.

No olvidar la hospitalidad

Gracias a esta Peregrinación de la confianza, el pabellón 4 del IFEMA, recinto ferial de Madrid, se convirtió durante esos días en capital de los jóvenes cristianos europeos, que, con la acogida mutua y el espíritu de sencillez, oración, alegría y servicio que caracterizan los encuentros de Taizé, crearon en nuestra ciudad un clima de confianza y esperanza que nos ha reconfortado a todos.
Con sus diferentes rostros y sus distintas lenguas, pudimos disfrutar de la riqueza de la diversidad en la unidad del seguimiento de Jesús y del silencio de la oración interrumpido por los cantos repetitivos propios de Taizé.

En la tarde del 28 de diciembre, el hermano Alois, prior de la Comunidad de Taizé, y el cardenal Osoro, dieron la bienvenida a esta marea de jóvenes que inundaron con su alegría el recinto ferial.
En las palabras de bienvenida, el hermano Alois comunicó el tema del encuentro: “No olvidéis la hospitalidad”.  Esta es la invitación, dijo, en la que queremos profundizar durante estos días y a lo largo del próximo año, en Taizé y en otros lugares. “La hospitalidad que se nos ofrece conmueve nuestros corazones […] La hospitalidad nos acerca, más allá de las diferencias e incluso de las divisiones que existen entre cristianos, entre religiones, entre creyentes y no creyentes, entre pueblos, entre opciones de vida y entre opiniones políticas. Por supuesto, la hospitalidad no borra estas divisiones, pero nos hace verlas con otra luz: nos hace capaces de escucha y de diálogo”.

IFEMA.Panoramica.7Apoyo activo

La Institución Teresiana ha sabido acoger esta llamada a la hospitalidad y se ha implicado activamente en la preparación y acogida de los jóvenes. La sede Internacional, la sede local y varios pisos de miembros de la IT han acogido a un grupo significativo de estos jóvenes peregrinos. Al grupo de jóvenes de la IT de Madrid se han unido ocho chicos y dos chicas venidos de Santander, Murcia, Córdoba, Bruselas, pertenecientes algunos a ACIT Joven, a EDIW o al MIT.

La Institución Teresiana de León, en colaboración con el grupo DIR (Diálogo Interreligioso) de la ciudad y el equipo de Pastoral Universitaria, se unió a la preparación del evento “Taizé Madrid” difundiéndolo y animando a los jóvenes a participar en él. Para ello, el 6 de noviembre, organizó un encuentro de oración en el salón de actos del Colegio Santa Teresa, con un aforo completo. Contó con la presencia del hermano Rodrigo, de la comunidad de Taizé, que se desplazó desde Madrid, para orar y dialogar con los jóvenes leoneses.

Momentos de oración

Cada mañana, en las parroquias de acogida, se comenzaba con unos momentos de oración, seguidos de un tiempo de diálogo en grupos de reflexión.
A las 13 horas, en diez Iglesias del centro de Madrid, entre ellas la catedral de la Almudena, tenía lugar un segundo momento de oración.
En la tarde, a las 19:30, tenía lugar un nuevo encuentro de oración con todos los peregrinos en el pabellón 4 del recinto de IFEMA. En él, el hermano Alois ofrecía cada día, junto a D. Carlos Osoro, unos puntos de meditación sobre la hospitalidad, tema del encuentro, y algunas informaciones de interés para todos.

Quienes tuvimos la suerte de participar en estos momentos, no podemos olvidar el maravilloso espectáculo que suponía contemplar a más de 13.000 jóvenes orando juntos en un clima de verdadero recogimiento y silencio.

Talleres con variedad temática

Durante los días 29 y 30, desde las 15 h hasta las 17 h, los jóvenes pudieron participar en los más de 25 talleres que se les ofrecieron con temáticas muy variadas y sugerentes.
María del Carmen Aragonés e Inmaculada González, miembros de la Institución, animaron dos talleres. María del Carmen Aragonés, con el grupo “IXE (Iniciativa de los cristianos por Europa), desarrolló, en la Colegiata de San Isidro, el tema “Europa: ¿fortaleza encerrada u hogar de encuentro entre los pueblos?”
Inmaculada González, junto al hermano Jean Marie, de la comunidad de Taizé, trató el tema de Santa Teresa: “Un corazón grande y dilatado como las arenas del mar. Descubrir la vida de Teresa de Ávila, mística y reformadora del Siglo de Oro español”. Este taller formaba parte de un díptico en el que se quería presentar a los jóvenes cómo la fe fue transformando a dos personas significativas, una de ellas, Teresa de Jesús y la otra, Miguel de Unamuno.
apoyoittaizeInmaculada González contó, para la animación musical de este taller, con otros miembros de la IT: Rufina Cárdenas, Irene Gregorio (ACIT Joven) y Beatriz Díaz como traductora (fotos 4 y 5). Asistieron al taller unos 200 jóvenes de diversos países, que participaron activamente en el trabajo de grupos y en el diálogo en sala. Algunos manifestaron agradecidos su sorpresa al descubrir a esta gran mujer, Teresa de Jesús, hasta ese momento bastante desconocida para ellos.

En el regreso a Taizé, los hermanos de la Comunidad hicieron un alto en el camino, junto a más de 200 jóvenes: Se detuvieron en Ávila para orar con la Santa.

Las parroquias de acogida habían convocado a los jóvenes para la noche del día 31, después de la oración en el IFEMA, a una vigilia de oración por la paz, seguida de la fiesta de las naciones. En algunas de ellas, finalizaron esta fiesta con la celebración eucarística a altas horas de la madrugada.
El martes 1 de enero, llegó la hora de la despedida de las familias y de los lugares de acogida; momentos emotivos, en que las dificultades del idioma eran superadas por los gestos de cariño y gratitud.Almudena Panorámica

Testimonios de la experiencia vivida

♦ María Romero, miembro de ACIT Joven:

«Ha sido una experiencia renovadora completamente, por dentro y por fuera; me siento realmente feliz de haber asistido porque desde el primer momento de encuentro con quienes van a ser tus compañeros de camino esos días, ya sientes cómo ese espíritu de comunión y fraternidad, que tanto caracteriza a esta comunidad de Taizé, te envuelve y te hace sentirte realmente en familia... ese compartir me ha enriquecido muchísimo...
Otra cosa que me gustaría destacar es el ambiente que se vivía en las oraciones comunes, un momento de verdadera unión, rezando cada uno en su propia lengua y compartiendo las canciones en el idioma que tocara en cada momento, todo ello seguido de un silencio sobrecogedor respetado por los miles de jóvenes que allí nos encontrábamos.»

Elena Crespo y Rufino Gregorio, miembros ACIT, familia de acogida:

«En esta peregrinación de confianza organizada por Taizé y a la que nos invitó la Iglesia de Madrid, hemos disfrutado en familia del don de acoger.
Los esperábamos por la tarde y llegaron por la mañana. Eran un joven matrimonio de Serbia, Sanja y Niki; ella ortodoxa y él católico. Nos han dado la oportunidad de poder compartir la diversidad y la riqueza que tenemos como familia, de abrir la puerta de nuestro hogar, de unir sueños, inquietudes y alegrías y de hacer de la hospitalidad una oportunidad para ellos y para nosotros.
Dejamos a un lado nuestras rutinas y nos abrimos a reorganizarnos con otros. Nos dejamos sorprender y el don de lenguas del Espíritu se derramó en abundancia; nos entendíamos en inglés, francés, serbio, español. Compartíamos techo, desayunábamos juntos, bailamos y reímos. Y nos sentimos invitados a unirnos en la oración en comunión.
Todo ha sobrepasado y desbordado nuestras expectativas. Ha sido una experiencia familiar, personal, y de Iglesia, generosa, fecunda y sorprendente. ¡Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres!»

testimonios♦ Pilar de Oñate, miembro IT:

«He tenido la suerte de poder acoger a varias personas en mi casa con el fin de que pudieran asistir a este encuentro. Ha sido una experiencia muy enriquecedora, y agradezco a Dios Padre la oportunidad de haber vivido la hospitalidad, el amor, la entrega, la sencillez, la fraternidad y la confianza en Dios que han hecho posible que personas de generaciones, confesiones y países diferentes, hayan podido compartir juntas.
Tanto la parroquia como algunas de las voluntarias que se han encargado de algún grupo me han expresado su agradecimiento por la acogida y por haber compartido algunos encuentros con ellas diciéndome: ¡José y María habrían encontrado posada en tu casa!»

♦ Mª Ángeles Merín, miembro IT:

«Abrir nuestra casa, Puerta de Toledo, a tres chicas de Eslovenia, Marta, Lucija y Pitra, participantes en el encuentro de Taizé, nos ha puesto delante una juventud con inquietudes de trascendencia, llena de gratitud ante lo poco o mucho que les podíamos ofrecer, sin ninguna exigencia y con mucha alegría por compartir su oración y su fe con tantos jóvenes de diferentes países. Experiencia muy positiva con la que hemos visto que podemos decir sin miedo “Ven y verás”.»

Necesitamos la confianza

Se hacían realidad las palabras del hermano Alois: “Con todas estas personas que antes no conocíamos, vivimos una experiencia de comunión y, en ella, encontramos una gran alegría. […] Para que la confianza nazca y renazca en nosotros, necesitamos a alguien que confíe en nosotros, alguien que nos acoja, que nos ofrezca su hospitalidad. La esperanza puede nacer allí donde existe una experiencia de comunión”.

Al finalizar el encuentro, hemos constatado que este milagro ha sido posible. Y ahora, ¿qué estamos dispuestos a hacer con este paso de Dios entre nosotros?, ¿cómo continuaremos el camino?

Texto y fotos: Inmaculada González Villa y participantes en el encuentro.